12 ago. 2012

Es domingo

Es que yo quiero ser especial, quiero dejar de hacer cosas ordinarias para hacer extraordinarias. Hacer cosas importantes, impactantes, grandes, novedosas, divertidas, aventureras... aunque sean cosas que los otros dictan. Quiero vivir como esos conocidos que van de trotamundos, inician familias, viven amor todos los días, bailan todos los fines de semana...

Y me veo tan normal con una rutina que yo misma me impongo para "funcionar mejor". Tal vez deba tomarme una pastillita en la mañana y otra en la noche para sentirme bien, o tal vez todo éste mal rollo sea producto de esta sociedad líquida que respiro el día de hoy. Como sea, la sensación es la de querer ser especial.



2 comentarios:

[.Ła quε εscribε mεlaиcolías.] dijo...

Uno es especial a pesar de que nadie se de cuenta.. el problema de esta sociedad es que te hacen creer lo contrario..

uno hace cosas extraordinarias todos los días (como levantarse e ir a trabajar a un lugar del que uno no se siente parte.. o parecido)... el punto es darse cuenta de ello... creo yo

porque al final de cuentas cada quien tiene su idea de lo que es "divertido, novedoso o aventurero".... ¿o no?

la mis dijo...

Ay querida, ya lo eres!